sábado, 24 de diciembre de 2011

ENTRE CANDILEJAS



Candilejas, candileja, candil…

¿Qué significado tiene cada uno de estos términos?
¿Cuál es su origen?

Candil viene del latín candelam (vela,cirio) en alusión al brillo que provenía del calor, y a su vez de candere ‘ser blanco’ de donde también tenemos cándido (de alma pura) y candor, con el sentido de sinceridad y sencillez.

Desde el siglo X, los candiles eran lamparillas de metal con un recipiente lleno de algún tipo de combustible, como por ejemplo el aceite, y un gancho para sujetar o colgarlo. 
Una de las muchas y tradicionales imágenes de los poemas de Lorca.

Candil también puede ser la punta alta de un cuerno, coloquialmente el pico de un tipo de sombrero o de las sayas de la mujer, una planta, un pez cubano, una bebida caliente colombiana o incluso unos bailes andaluces y extremeños.

Pero es en el antiguo candil , del latín ‘lucerna’ que nos servía para alumbrar donde se encuentra 
la candileja; ese pequeño vaso interior en el que se pone la materia combustible y la mecha para que arda.

En Colombia hay un mito que se cuenta. En las noches oscuras tres estrellas de fuego rápidas y sonoras, las de la Candileja persiguen por las calles a borrachos e infieles.
También es una planta con propiedades medicinales; quizás hubiese salvado a Calvero, ese viejo cómico triste interpretado por el gran Charles Chaplin que soñaba con volver a hacer llorar de risa a un público y que murió tumbado en bastidores, iluminado por las candilejas de interior, queriendo a su amada bailarina Terry ‘’entre candilejas’’  y eternamente como dice la canción. Entre las luces y las sombras, mientras ella danzaba iluminada por la candileja, línea de focos en el  proscenio del escenario.

Charlot puso música y luz a esta palabra, Candilejas.

                                        
                                                                                        Milena Martínez Alcalá.***

No hay comentarios:

Publicar un comentario