sábado, 26 de noviembre de 2011

COMO ÁRBOL ARRANCADO,A MENUDO SIENTO.


Hasta que no marchamos de un lugar, no apreciamos de igual modo lo que teníamos, lo que tenemos; porque lo verdadero, lo real, la esencia no nos abandona.

 Puede ser una tontería para cualquiera aquí lo que para mi es  aire, agua, fuego,  tierra,  cielo…
Ya no tienes el abrazo , la caricia ni el beso sincero, generoso, entregado, y desvivido de los tuyos.
Pero son como las estrellas, que estando lejos, nos guían.

Por eso que una voz diga mi nombre,
 una mano en la espalda me avise de algo.
Dos besos signifiquen un rutinario saludo,
Es tu compañía del día,
Y entonces  te aferras a ello.

 Pensarás que ésta no tiene punto de comparación con la primera;
Tienes toda la razón, lo sabía desde el comienzo porque es mi mundo,
es mi vida.

Pero hacen que sigas ahí,
que continues sintiendo,
Que mi alma derramada entre páginas se encuentre.
Y deseemos con el recuerdo tanto a áquellos que formará parte de  mi ser y se hará eterno.

                                                                              Milena Martínez Alcalá.***

No hay comentarios:

Publicar un comentario